
NOSOTRAS
NO NACIMOS PARA CANTAR CUECA
NACIMOS PARA DECIR ALGO A TRAVÉS DE ELLA.
Hace 16 años, en Melipilla, entre las mesas de El Delirio de Rosita, comenzó a vibrar la cueca. Con el tiempo, ese ritmo potente, cautivador y profundamente alegre se convertiría en parte de la historia de Las Pecadoras.
Para nosotras nunca fue solamente música: fue una forma de expresión, una manera de contar historias y una oportunidad para poner a la mujer en el lugar que merece.
¿DÓNDE ESTÁ LA MUJER EN ESTAS HISTORIAS?
Durante mucho tiempo, la cueca nos habló del campo, del amor, del desamor y de sus protagonistas. Pero había una historia que queríamos volver a contar: la de las mujeres.
Para Las Pecadoras, la cueca también puede ser poesía, juego, celebración y reflexión. Una forma de mirar nuestra historia desde otra perspectiva y devolverle a la mujer el lugar que también le pertenece.
La mujer también tiene una historia que contar.

DANIELA & MARÍA PAZ
Dos voces. Una complicidad. Una misma forma de sentir la música.
Daniela Meza y María Paz Artigas son las voces principales y líderes de Las Pecadoras.
Amigas desde hace muchos años, comparten una complicidad que nace mucho antes de subir al escenario. Juntas encontraron en la música un espacio para expresar, bailar, emocionar y transmitir un mensaje que sienten profundamente.
Porque cuando están frente al público, no solamente cantan juntas. Se acompañan, se escuchan, se disfrutan y hacen de cada escenario un encuentro.
LA CUECA COMO VOZ
Un mensaje también puede bailarse
Para Las Pecadoras, la cueca es mucho más que música. Es poesía, alegría y una forma de expresión que nos permite contar historias desde la mirada de las mujeres.
A través de nuestras letras, buscamos visibilizar su fuerza, reconocer su lugar en la historia y abrir espacios para nuevas voces.
Porque creemos que también se puede bailar, celebrar y transformar la manera en que contamos nuestra historia.